miércoles, 6 de abril de 2016

LOS DRÁCULAS DEL AMBIENTE




Muchas son las circunstancias que aquejan nuestro planeta, pero todas son tolerable por ella, excepto los canceres más atroces que viven dentro de ella, aquellos que por su voraz capacidad de devastar han consumido gran parte de su cuerpo, aunque por fuera se ve intacta hay cierta putrefacción dentro de su hermosa silueta sin un antídoto efectivo que pudiera revertir esto, no solamente se han alimentado, sino que han absorbido sus fluidos llevándola a un terreno de debilidad y sufrimiento, incapaz de reactivar sus mecanismos naturales  “Ese es nuestra madre tierra”

El ser humano se ha encargado de destruir insaciablemente las capacidades de autorregulación llevándola a la muerte desde diferentes visiones y/o perspectivas sin ni siquiera un tanto de remordimiento, algunas son  las explotaciones mineras, explotaciones forestales , explotaciones de tierras, fracking, pesca de arrastre, entre otros; uno de las más preocupantes  es la explotación indiscriminada del agua dulce, nada se hace por frenar el descontrol que hay en la distribución y utilización, no existe la educación ambiental adecuada para explicar la fragilidad que este mineral presenta, tanto se ha cuestionado el derroche del agua que pudiera estar más cerca de lo esperado de una tercera guerra mundial, donde la causa será los grandes reservorios de agua dulce.

Venezuela juega un papel protagónico en esa guerra ,no tanto por buscar el agua, sino mas bien por defender nuestros grandes reservorios de agua dulce que hay en nuestro país y mas allá en Suramérica, en todo caso, queda en el presente preservar y concienciar sobre este minera, no solo utilizarlo como un mineral más que nos ayuda a vivir, sino, como un recurso que la madre naturaleza nos presenta  como su más sagrado bien para sus hijos (nosotros los humanos) y como tal debemos recibirla, respetarla y cuidarla, somos afortunados en vivir este tiempo donde es momento de reescribir la historia sobre un mundo más justo y sustentable donde la equidad ambiental sea la más ecuánime, donde el indio Seattle no tenga necesidad de volver a escribir su carta,  donde los vampiros capitalistas y consumistas sean llevado a conocer el mundo armónico, donde todos podamos convivir con el ambiente con plena conciencia de que somos pasajeros en el vientre de la madre tierra, millones de años han pasado y el planeta ha sobrevivido, no seremos nosotros los humanos quienes las destruyamos  en un corto tiempo, la  madre tierra removerá su cuerpo hasta expulsarnos y continuará sus giros gozosa y reverdecientes.

CHAVEZ VIVE, LA LUCHA SIGUE...